
Camino hacia Los Naranjos. Yunga Salteña -
Yo te agradezco, porque aquí estoy
vos sos mi única madre, con alma y vida yo venero tu jardín.
Te agradezco, aunque me voy
avergonzado por ser parte de la especie
que hoy te viola en un patético festín.

Los amigos del barrio pueden desaparecer, los cantores de radio pueden desaparecer
Dios sol, Dios agua que cae del cielo gris al alma, Viento que arrastra voces que no se quieren ir Río
que se llevó sangre, barro y paja por sueños Dios sal, Dios lágrimas Un horizonte en cruz en
Jama Allá bien alto, donde el metal no alcanza, crecen tus alas, nieve quieta y naciente el alba
Dios luz, Dios luna Un campo de estrellas, altura...Rosa de estos vientos en América inmolada Ruta del coya,
rabia de siglos en marcha Dios paz, Dios guerra Le dan sepultura en tierra Van reclamándole una primavera
por nacer Muerte y salvación por el camino del ángel Dios da, Dios quita Le cuesta ver donde está la herida
Nunca hubo un lugar donde se le pueda preguntar